El «sapie» es una herramienta multiusos especialmente útil para trabajar la madera. En pocas palabras, es una combinación de martillo y gancho giratorio; es decir, una especie de brazo o mango alargado para manipular piezas de madera.
Dependiendo del ámbito de aplicación, está disponible en diferentes modelos y longitudes; sin embargo, su forma es siempre la misma, ya que esta desempeña un papel fundamental. Una «sapie» consta de una punta de acero ligeramente curvada, fijada al mango en un ángulo de aproximadamente 120°, y que en la parte posterior se ha moldeado para formar una superficie plana de impacto.
Este pequeño ayudante facilita las tareas más diversas: al ampliar la «superficie de agarre», los sapies reducen el esfuerzo o facilitan la tarea de levantar, arrastrar y colocar trozos de leña en la cortadora. Asimismo, reduce el esfuerzo necesario para levantar trozos de madera más pequeños y agarrarlos con la mano, ya que el usuario no tiene que agacharse tanto y puede levantarlos con la sapie. Asimismo, a la hora de cortar madera a medida, el efecto palanca de la sapie permite elevar la madera unos centímetros, de modo que la segunda persona que realiza el corte no toque el suelo ni el camino forestal con la motosierra.
La sapie-hacha de leñador es una hacha que cuenta con una punta de sapie en la parte posterior. Esto permite recoger directamente los troncos partidos sin necesidad de cambiar de herramienta.
La podadora forestal WaWi de Krumpholz, con dos filos y un mango ergonómico de fresno, es ideal para la poda de ramas, la limpieza de matorrales y el cuidado de las plantas jóvenes en el ámbito forestal y de la jardinería paisajística.